Mi gata ya tiene 3 años y medio, y nunca me había atrevido a viajar con ella. Siempre hemos vivido en un apartamento pequeño, pero me esfuerzo bastante por mantenerla activa y jugar con ella a lo largo de cada día.

A mi me encanta viajar y realmente viajaría mucho más si ella no estuviera, pero siempre quiero que esté 🙂 nos hacemos compañía y somos muy felices cada día.

El caso es que suelo hacer algunos viajes cortos de 2 o 3 noches y ella se queda sola. Lo consulté con la veterinaria y me dijo que estaba bien así, mucho mejor que llevarla a un hotel para mascotas o dejarla en casa de otra persona… los gatos se adaptan menos fácil que otros animales y es preferible que, aunque solos, estén en su espacio.

Así que durante esos días la visitaba un amigo y verificaba que todo estuviera en orden para ella. 

Eso sí, a mi regreso estaba loca de alegría y me demandaba juego hasta más no poder 🙂

viajar con gatos

Este año decidí hacer un viaje más largo en Los Países Bajos, un sueño que tenía pendiente desde hace varios años pero, por Piña y otras razones, no lo había podido cumplir.

Así que no le di más vueltas y compré el vuelo con Vueling que permite viajar con gatos en avión, y si pesan menos de 5 kg pueden ir contigo en cabina. Después de comprar el vuelo empecé a investigar todo lo necesario para que la gata pudiera entrar al país sin problemas.

En total serían 2 horas y media en avión + 1 hora en coche hasta el aeropuerto + 1 hora y media de espera + 1 hora en tren desde el aeropuerto de Amsterdam y luego 1 media hora en autobús hasta nuestro destino. Muchas horas, pero sabía que iría bien.

Piña duerme conmigo desde pequeña y se acostumbró a no salir a jugar ni a nada más en horas nocturnas, duerme sus 8 horas como un humano promedio y siempre en cama. Sabía que podía aguantar las horas del trayecto sin sentir ganas de ir al baño, además porque hace popó en la mañana y el viaje era en la tarde.

 

¿Qué se necesita para viajar en avión con gatos?

 

Lo primero, para viajar en avión con un gato, al menos dentro de Europa, deben tener el microchip que se pide colocar en la veterinaria. En este chip se registran los datos de contacto de tu mascota y con escáner pueden saber a quién pertenece, raza y todo lo demás. También muy útil si tu mascota sale por ahí…

También le empecé a colocar collar, ella nunca lo había usado. Porque en el aeropuerto necesitará llevar correa y arnés, y además porque si no tuviera collar y se perdiera, pocas personas pensarían que es de casa y no la llevarían a un centro veterinario para escanear el microchip y saber a quién pertenece. Pero bueno, se adaptó bien y el microchip se coloca con una aguja sin dolor ni cirugías ni nada.

 

Transportín flexible para gatos

Además tu gato o gata deberá tener las vacunas que pida cada país para ingresar con mascotas. En el caso puntual de Los Países bajos, la gata debe estar vacunada contra la rabia y haber sido desparasitada máximo 21 días antes del viaje.

Toda esta información acerca de los requisitos para viajar con mascotas los encuentras en Internet en la página oficial del gobierno de cada país. Cuando le colocan el microchip también te entregarán un pasaporte y lo debes llevar junto con la cartilla de vacunas al momento de viajar. Debo decirles que en el aeropuerto no me pidieron nada de nada… pero en el regreso sí, incluso pesaron a la gata y revisaron que el transportín para gatos flexible cumpliera con las medidas. Y ese es otro tema…

 

Mejor transportín para llevar mascotas en el avión

 

El transportín que compré para viajar con la gata es el que ven en la foto a la izquierda. Se llama FREESOO Transportin Perro Gato Mochila de Mascotas y lo consigues en Amazon (si quieres verlo o comprarlo pincha en la foto o en el enlace).

Este transportín fue y ha sido un éxito, primero porque llevas a tu mascota como una mochila y no cargas el peso con un solo brazo u hombro, y además porque tiene un montón de funcionalidades que hacen más cómodo el viaje para tu mascota.

Lo primero que debes saber es que necesitas si o sí un transportín flexible para mascotas porque los rígidos no son permitidos en cabina. Debes consultar las medidas con tu aerolínea, pero lo importante es que la mascota pueda ponerse ‘en pie’ y que además quepa debajo del asiento delantero. Si el transportín no es flexible no te dejarán subir al avión.

Este transportín en concreto no es el más económico que podemos encontrar, pero a mi me parece que su precio está más que justificado. Como puedes ver, la parte de atrás del transportín se puede ampliar para que en momentos de espera tu mascota pueda tener más espacio y es absolutamente transpirable.

Otra cosa súper buena de este transportín mochila para gatos es que sus cremalleras traen doble seguridad para que no tengan forma de abrirla con la pata y salir. Y también tiene correa para que ajustes en tu cintura y pecho, así tu mascota no irá rebotando.

En la parte superior del transportín mochila también tiene una ‘ventana extra’ para que puedas acariciar y cuidar de tu gato sin abrir la parte frontal. Y podría quedarme horas contándote más detalles del transportín Freesoo pero creo que ya tienes información relevante.

Como te dije, es la que compré, pero hay otras marcas con o sin ampliación y con otros precios. Aquí te dejo algunas:

Transportín flexible y ampliable para viajar con gatos

Como te conté al principio, tanto la ida como el regreso lo compré por Vueling. El precio por mascota por trayecto es de 50 euros, al menos para mi destino. De todas maneras puedes ver todo lo relacionado con viajar con mascotas Vueling aquí.

Solo se permite una mascota por pasajero y máximo dos en el avión. Pero todos los detalles los tienes en el enlace.

Para mi la experiencia de volar con mi gata fue muy grata y considero que en gran parte gracias a la aerolínea Vueling. Como el avión iba vacío pude tener a la gata en el asiento de al lado dentro de su transportín y eso hizo que todo fuera más fácil para las dos.

No usé ningún medicamento para llevar a mi gata en avión, ni nada natural. Pero esto depende de tu mascota y puedes consultar con el veterinario antes del viaje.

Si tu mascota suele pasarlo mal cuando va en coche o cuando esta fuera de casa, o en la visita al veterinario, es posible que debas llevar algún medicamento que te indique el veterinario, otras personas utilizan cosas naturales, pero no sé nada de este tema.

 

                                                                                      Adaptación de gatos al viajar

viajes con gatos

Como bien sabrás, cada gato es un mundo y no se puede saber cómo reaccionaran ante distintas situaciones, pero tú conoces mejor que nadie a tu gato y con eso debería bastar.

En el caso de Piña, mi gata, ya sabía que no necesitaría ir al arenero durante varias horas siempre que hubiese ido antes del viaje. Yo igual llevaba una jeringa sin aguja para darle agua si hacía falta y un comedero de silicona plegable para mascotas para comida o agua. Pero no hizo falta, ella solo quería ir escondida y ya 🙂 No maulló ni nada, tampoco lo hizo durante el control. Que por cierto, en el aeropuerto te piden sacar a tu mascota con correa del transportín y pasas con ella en brazos por el control y el transportín va en bandeja como todo lo demás. Así de sencillo. 

Para ayudar en la adptación de mi gata, lo que hice fue comprar el transportín con antelación y dejarlo abierto en la casa como si fuera un escondite más, incluso le puse en el interior un pedazo de manta con su olor. También salí con ella en el transportín unas 3 veces andando y otra vez en el coche para que supiera que no pasaba nada y que siempre regresaba a casa. Así el transportín era un lugar seguro para ella.

Cuando me mudé una vez, Piña tardó una semana exacta en adaptarse y dejar de esconderse y caminar agachada. Lo mismo ocurrió en nuestro viaje. Estuvo una semana que salía a comer y luego se escondía debajo de la cama, pero poco a poco fue ganando confianza. Además este viaje era un reto porque era en un chalet con jardín y gallinas, gatos de vecinos, y muchas cosas que ella no conocía, pero que quería que viviera. Quería verla libre disfrutar del exterior y así fue. 

Después de una semana Piña empezó a salir, se acercaba a los gatos, juagaba con la hierba y hojas secas… todo un descubrimiento.

Algo más que hice antes de viajar con un gato a Holanda fue pedirle al dueño del AirBnB que me dejara enviar por Amazon arena, un rascador pequeño y la comida. Así me aseguré de tener lo indispensable al llegar porque ella llevaría varias horas sin hacer pis y sin comer. En total fueron 8 horas, aunque le ofrecí comida y agua no quiso. Al llegar se puso al día con todo.

No voy a mentir, el viaje fue más fácil de lo que esperaba, pero de igual manera es pesado. 

Pero, a pesar de lo duro que fue para las dos, mereció la pena porque ella estaba conmigo y ya sé que puedo viajar más a menudo sin dejarla en casa.

Al regresar salió feliz porque seguía recordando todo, solo fue un mes de vacaciones y retomamos nuestras rutinas y nuestras historias.

Si tienes alguna duda o te puedo ayudar con algún consejo, escríbeme en los comentarios que para eso estamos.

También te recomiendo un grupo en Facebook que se llama Viajar con gatos, porque nos ayudamos entre todos y todas para aprender a viajar con mascotas.

viajar con gatos a Holanda
A %d blogueros les gusta esto: